Turismo sostenible en espacios protegidos

Emilio María Dolores
Servicio de Agricultura y Pesca de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia

La participación del ciudadano en los asuntos públicos se considera un derecho propio y característico de toda democracia, entiendo como tal "la pretensión del ser humano de ser autor de su propio destino, desenvolviéndose en un escenario preconstruido, en el que simultáneamente estén presentes otros actores". La participación de los ciudadanos es el alma de la sostenibilidad social, y son las generaciones presentes y futuras las que pueden permitir que el desarrollo sostenible sea posible.

Ahora bien, esta participación solo es posible cuando se den ciertas premisas básicas. Un ciudadano sin educación ambiental y sin información, en la sociedad actual, difícilmente puede sentirse implicado o afectado, y en consecuencia sensibilizado por las circunstancias o los cambios que afectan a su entorno. Y si no se interesa y sensibiliza en lo inmediato y temporalmente más cercano, aún menos lo hará por lo lejano, lo mundial. Esta participación precisa de un aprendizaje que requiere en muchas ocasiones un cambio de actitudes y costumbres y conlleva un tiempo de progreso y una asimilación lenta.

En este marco de participación, el turismo y las redes de voluntariado ambiental son un mundo privilegiado para sensibilizar al gran público sobre el respeto al medio ambiente, presentando este turismo sostenible para el espacio protegido, además, un fuerte potencial de apoyo a las actividades económicas tradicionales y a la mejora de calidad de vida, pero es fundamental que el turismo preserve el patrimonio sobre el que fundamente su actividad.

La Carta Europea del turismo sostenible se inscribe en las prioridades mundiales y europeas que quedan expresadas en la Agenda 21, adoptadas en la Cumbre de la Tierra en Río en 1992, y por el quinto programa de acciones comunitarias para el desarrollo sostenible, además de constituir una de las prioridades del programa de acciones "Parque para la vida" de la Unión Internacional por la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Esta Carta favorece la aplicación correcta del concepto de desarrollo sostenible: "desarrollo que satisface las necesidades de las generaciones actuales sin poner en peligro la satisfacción de las necesidades de las generaciones futuras". Este tipo de desarrollo implica conservación de los recursos para las generaciones futuras mediante un progreso económico viable y un desarrollo social equitativo.

Estrategias de turismo sostenible

La Carta compromete a llevar a la práctica estrategias locales a favor de un "turismo sostenible", entiendo como "cualquier forma de desarrollo, equipamiento o actividad turística que respete y preserve a largo plazo los recursos naturales, culturales y sociales, y que constituya de manera positiva y equitativa al desarrollo económico y a la plenitud de los individuos que viven, trabajan o realizan una estancia en los espacios protegidos.

Estas estrategias locales deben de plasmarse en programas de turismo sostenible, fijando objetivos a medio plazo (5 años) a favor de un desarrollo turístico sostenible en ese espacio natural por medio de regulaciones y limitaciones en su capacidad de acogida, programas de sensibilización y educación ambiental adaptados a los clientes y visitantes, programas de formación específicos para los técnicos de los espacios protegidos, los colaboradores y operadores turísticos de la zona, y evaluaciones científicas que verifiquen el impacto real de las actividades que se desarrollan en el espacio protegido.

Estos programas deben de implicar a los colaboradores y operadores turísticos, quienes deben de valorizar e informar a sus clientes de las bondades del espacio que visitan, de sus necesidades de conservación, sensibilizado a los visitantes sobre el valor real del espacio protegido, bajo una estricta ética comercial y de sostenibilidad, y no consumista y agotadora del espacio protegido.

Citando a Félix Rodríguez de la Fuente: "necesitamos cuidar la tierra porque se nos está muriendo, cada planta, cada animal, incluso cada complejo minero, cada paisaje, tienen su razón de ser. No están a nuestro alcance por puro capricho o azar, sino que forman parte de nosotros mismos". No caigamos en el error de la explotación comercial insostenible de los espacios protegidos, o pondremos en peligro sus sostenibilidad, transformándolos en "Parques de vida".

 

 

 

 

 

 

 


© Todos los derechos reservados. 2007 - UMH, S.L. | Aviso Legal. Política de Privacidad